20.6.16

Proyectos que hacen ciudad: Parque Bicentenario de la Infancia

Este es un impresionante parque de 9.000 m2, ubicado en la comuna histórica de Recoleta, con un pasado industrial y que entre fines del siglo XIX y mediados del siglo XX, fue lugar de acogida para cientos de inmigrantes del Medio Oriente, principalmente originarios de Palestina, Siria y el Líbano. Hoy esta comuna recibe una gran cantidad de inmigrantes de países vecinos y también lugares lejanos como Haití. Es por lo anterior, que la ubicación del Parque Bicentenario de la Infancia, ocupando la ladera poniente del Parque Metropolitano de Santiago, no podía haber sido mejor.

Una inusual experiencia donde los niños pueden jugar seguros al borde de una importante avenida.
Una serie de resfalines crea un borde continuo y
permeable integrando el parque a la ciudad.
El diseño del parque esta pensado para integrar tanto los aspectos urbanos de su borde con Avenida Perú, como el contexto natural del cerro, sacando máximo provecho de los desafíos que su singular ubicación provee. El resultado es un travesía llena de encanto, sorpresas y diversión para los niños y adultos. Esto se apoya en un cuidadoso y atractivo diseño, que sin ser obvio provee seguridad para los niños y servicios tales como fuentes de agua, modernos baños públicos, cafetería, oficinas de información y un funicular. Se puede subir al punto más alto del parque usando el funicular, y bajar en este, o mejor aún, usando los toboganes que cubren una parte de la ladera del cerro.

En su diseño de paisaje se combinan especies introducidas y nativas, con señalética que educa a los visitantes en el cuidado y respeto por el medio ambiente.

Aún cuando el proyecto muestra un gran cuidado en el diseño, desgraciadamente algunos de los mobiliarios urbanos ya comienzan a mostrar signos de deterioro, lo que en parte revela falta de atención a la instalación y detalles. Este tipo de problema, que genera altos costos de manutención y remplazo, puede ser evitado.

Este proyecto estuvo a cargo de Elemental

La explanada de esculturas y agua presenta un entretenido desafío para niños y adultos. 
El sector para los más pequeños.

En este sector los columpios delinean un bosque de árboles de liquidámbar  
Un estilo simple y moderno ha sido usado para el
mobiliario del parque, adecuándose a la ladera del cerro. 
Desde el parque se pueden apreciar las vistas panorámicas del sector poniente de Santiago.
Fuentes de agua armonizan con el diseño de los jardines.

Futura cafetería.


El funicular.
Servicios higiénicos con acceso universal.




Imágenes: Beatriz Maturana

Más información sobre este parque en: Imagina Santiago

5.3.16

Presentation of the Biennale di Venezia, at the la Moneda Palace (Santiago, Chile)

At the Biennale di Venezia´s presentation (2.3.2016), Alejandro Aravena (Pritzker Prize) declared:
“There are several battles that need to be won and several frontiers that need to be expanded in order to improve the quality of the built environment and consequently people’s quality of life. This is what we would like people to come and see at the 15th International Architecture Exhibition: success stories worth to be told and exemplary cases worth to be shared where architecture did, is and will make a difference in those battles and frontiers”.
Although I am not a great fan of Alejandro Aravena's architecture, I enjoy Aravena's speeches and this was not an exception. The talk was measured, elegant in the fine use of just one image and language, poetically drawing parallels between the image of Maria Reiche studying the Nazca lines (Perú)--using the only tool at hand, a stepladder--, and the richness of understanding architecture from different perspectives. All possible to achieve with humble resources, that was part of his message.

This was a very inspiring session and a promising sign for this year’s biennale.


"'Reporting from the Front' will share work from architects tackling issues relating to segregation, inequality, suburbia, sanitation, natural disasters, the housing shortage, migration, crime, traffic, waste, pollution, and community participation."




Find more:
http://www.archdaily.com/783113/2016-venice-biennale-will-begin-a-crusade-against-indifference
http://www.labiennale.org/en/architecture/news/18-07.html

16.12.15

Edificio Protección Mutua de los Empleados Públicos de Chile: patrimonio víctima del dictamen de la ignorancia

Beatriz Maturana Cossio
Arquitecta y académica FAU


La inminente destrucción del edificio Protección Mutua (construido alrededor de 1923), además de representar un atentado violento en contra de nuestro patrimonio cultural, su ciudadanía y ciudad, revela también el fracaso del diálogo y creatividad al momento de enfrentar conflictos como el generado por este edificio. Por un lado han sido las autoridades (de todas las persuasiones políticas) las que han permitido la destrucción de nuestros edificios patrimoniales y ciudades. Y por otro, la clase empresarial que con su evidente ignorancia, no han explorado alternativas a la destrucción. Esta situación refleja la brecha entre los movimientos sociales que protegen el patrimonio y las instituciones profesionales y de educación (institutos patrimoniales, profesionales arquitectos), que más allá de cartas, muchas de ellas a título personal, no parecen haber tomado un rol activo, comprometido y concertado en conjunto  con las organizaciones ciudadanas. Por último, quienes defendemos el patrimonio, también necesitamos abrirnos a la idea de que ni los edificios, ni sus funciones pueden congelarse en el tiempo y que no todos estos pueden convertirse en museos y galerías. Necesitamos una ciudad que responda a las nuevas necesidades, a nuevas funciones y también que genere las dinámicas económicas para que exista más trabajo, para inyectar actividad en las calles (particularmente en sectores deprimidos como lo es el sector donde se ubica Protección Mutua) y para que todos puedan beneficiarse.


Esta foto muestra los detalles que decoran su fachada y cada una de sus particulares ventanas.

El menosprecio por un edificio emblemático, como lo es Protección Mutua, no refleja progreso en un país, muy por el contrario. La nueva torre propuesta por el empresario Max Marambio quizás podrá generar una mayor densidad poblacional, pero esta será forzada (lo contrario de convivialidad urbana) y nacerán condenadas a ser parte de una trama urbana sin historia, sin memoria y que literalmente se desvanece—comprensión que evidentemente está fuera de su alcance—.

En países desarrollados se protegen los edificios patrimoniales (Copenhague, Estocolmo, Barcelona, entre muchos otros), incluso los que representan un patrimonio más reciente, como es el caso de Melbourne y Sídney en Australia. En estos países, los edificios patrimoniales, más que objetos puntuales, son entendidos y contextualizados dentro de un tema ciudad. A estos edificios y a sus entornos se les restaura la vida y como resultado, se revitalizan los barrios y las ciudades. Son este tipo de ciudades donde las calles invitan a recorrerlas por su cultura, belleza y consecuentemente su vitalidad. Esta forma de enfrentar el patrimonio si genera ganancias económicas y sustentables en el tiempo. En estas ciudades es dónde genuinamente y como resultado de compromisos y diálogos que enriquecen la ciudad, se puede considerar una mayor densidad habitacional.

En cualquier otro país de la OCDE sería impensable destruir un edificio como Protección Mutua, emblemático de su tiempo, de exquisitos detalles y que ha resistido dignamente todas las embestidas sísmicas que caracterizan a este país. 

La destrucción del patrimonio es sintomática de barbarie—de aspiraciones mezquinas y cortoplacistas—que atentan contra nuestros valores ciudadanos. El descontento ciudadano hacia este tipo de situaciones demuestra que tenemos una sociedad que quiere avanzar hacia un verdadero desarrollo y progreso. Demuestra además que las aspiraciones ciudadanas no están siendo satisfechas por nuestras instituciones gubernamentales, demostrado en del dictamen de la Contraloría General de la República, instituciones que no lideran en el progreso socialmente sustentable del país. 

No existe una formula única para salvar un edificio patrimonial. Para llegar a una solución aceptable necesitamos dialogar y contribuir a este diálogo, con la certeza de que nadie habrá logrado todo lo que se propuso inicialmente y con la satisfacción de que contribuiremos a una mejor solución y en el proceso, aprendido algo nuevo. Organizaciones sociales, gremiales, gubernamentales, educacionales y empresarios como Marambio, necesitan sumarse a una ciudad que construye un progreso real y sustentable, un tipo de progreso que es complejo y multifacético, y que destaca la cultura por el bien común (su historia e identidad), por el bien económico (del habitante y el empresario) y ambiental (en la vitalidad de sus calles y calidad de vida de todos). Las posibilidades para el edificio Protección Mutua existían y no hemos sido capaces de rescatarlas juntos. 



Algunos datos de interés:


La Municipalidad de Santiago se pronuncia: http://www.municipalidaddesantiago.cl/prensas/ver/declaracion-publica-respecto-a-la-situacion-del-edificio-de-la-proteccion-mutua/

3.7.15

NO ME IDENTIFICO CON LA REPETICIÓN, NI DE LAS FORMAS DE LUCHA, NI DE LAS REPUESTAS. POR FAVOR SEAMOS MÁS CREATIVOS

Petitorios van, respuestas vienen y caen en oídos sordos, oídos que lamentablemente parecen no tener como objetivo la resolución de los problemas de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU), sino algo más que si bien entiendo, no se resuelven desde la FAU. Por lo mismo decidí escribir mi impresión (no pretendo representar a nadie), no porque mi impresión sea necesariamente importante, sino, porque quiero entregarles algo que no es una respuesta o demanda en un formato duro, sino mi reflexión como individuo que no ha experimentado jamás una movilización estudiantil como la de ustedes. Nunca viví esto en mis años bajo la dictadura —los representantes estudiantiles eran designados, también los decanos, rectores etc., a los estudiantes “sospechosos” simplemente los echaban, entre ellos a mí—. Tampoco vi algo similar en mis 25 años trabajando en el extranjero, desgraciadamente ni siquiera cuando la educación hasta entonces gratuita en Australia, pasó a ser pagada.

Llevo 3 años trabajando en esta facultad y como en toda institución, existen buenas relaciones y también fricciones—esto es natural—, pero lo que aún no veo es algún académico o funcionario que no desee mejorar la situación del país, de nuestras ciudades, de la sociedad y por supuesto de la FAU. Tampoco he conocido a ningún académico corrupto con intereses en Penta, SQM, las farmacias, las Isapres o las AFPs y/o que no desee mejorar la educación, ¿cómo? Bueno, diferencias existen por supuesto y eso es lo bueno, porque en las diferencias se generan los debates, el diálogo y la educación. Sería lamentable que todos pensáramos igual y de ser así, sospecharía que habríamos sido indoctrinados y no educados (es muy importante saber reconocer la diferencia entre estos dos conceptos). La educación, más que la acumulación de información, nos ayuda a pensar y a discernir y me temo que como país tenemos un gran desafío en esta materia.

Entonces me pregunto, en que se basan los estudiantes para construir esta dicotomía académicos v/s estudiantes, ¿cómo es que yo (nosotros) de alguna forma insospechada somos “enemigos”? Para quienes conocen y se interesan por la historia, verán que estos simplismos (dicotomías) invariablemente no se basan en la honradez o inteligencia, sino de una u otra forma, en la promoción intencionada de la ignorancia (desgraciadamente los ejemplos sobran, nacionales e internacionales). Pero este es un tema largo y no me iré por las ramas, sino lo dejo con ustedes—quizás alguno esté interesado en el tema y podamos conversar—.



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